martes, 15 de julio de 2008

Vertederos: ¿ Mito o realidad ?


Los vertederos en la actualidad todavía y por desgracia son una realidad en nuestro país, sólo en la región metropolitana existe un catastro de 66 vertederos ilegales y un número no cuantificado de microbasurales en las diferentes comunas, los cuales representan focos de contaminación sanitaria y ambiental importante.

De acuerdo a un catastro nacional hecho por la Comisión Nacional del Medio Ambiente (CONAMA), de 246 instalaciones de disposición final de residuos sólidos domiciliarios existentes a lo largo de todo Chile, 174 de ellas no cuentan con la autorización sanitaria respectiva. De ese total, sólo 11 instalaciones han sido aprobadas a través del Sistema de Impacto Ambiental.
Los Vertederos Ilegales de Residuos Sólidos (VIRS) en la actualidad catastrados, acumulan un volumen aproximado de 10.000.000 m3, principalmente compuesto por residuos domiciliarios, de la construcción e industriales.

Por lo general los VIRS proliferan en comunas que no tienen recursos para erradicarlos y en la gran mayoría de los casos, los propietarios de estos sitios no están bien identificados, lo que trae como consecuencia que no existe un responsable que asuma las tareas de recuperación y erradicación.

Pablo Badenier, director de la CONAMA RM, reconoce que si bien la mayoría de los RSD van a parar a rellenos sanitarios calificados ambientalmente, reconoce que una de las características importantes de Santiago es la presencia de vertederos ilegales o de microbasurales.

No obstante, precisó Badenier, existe un catastro de vertederos ilegales con un total de aproximadamente 66 basurales en la Región Metropolitana. Para terminar con este problema, que nos afecta a todos los que vivimos en la capital, es que estamos en coordinación con las municipalidades, con los propietarios de los sitios para poder recuperar esas zonas y eventualmente liberarlas de contaminación.

En el corto plazo, según Badenier, están cercando los terrenos que actualmente son utilizados como vertederos ilegales, para que puedan tener una recuperación y no caigan en lo mismo.

Por otro lado aseguró que se están cursando las multas que corresponden y eventualmente van a presentar con el Consejo de Defensa del Estado una acción legal por daños ambientales a los tribunales de justicia.

En el ámbito nacional la CONAMA está trabajando para terminar con los vertederos ilegales, según Jorge Troncoso, jefe del Departamento Técnico de Gestión de Residuos y Riesgo Ambiental de la CONAMA, la situación actual permite tratar en rellenos sanitarios, aproximadamente el 60% de RSD del país, pero la meta para la CONAMA apunta a que en el corto plazo el 80% de los residuos se dispongan en instalaciones que deben contar con las medidas de protección para los líquidos percolados no migren al subsuelo o cursos de agua cercanos y en que los residuos deben ser sometidos a cobertura periódica para controlar la proliferación de roedores e insectos.

En el caso de los sitios de disposición de basura que no tienen autorización sanitaria y que deben adaptarse a las nuevas exigencias; la CONAMA ya ha comenzado a trabajar en el saneamiento de estos sitios, financiando proyectos de distintas municipalidades a través del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) para mejorar las condiciones sanitarias de dichas comunas.
Política de Gestión Integral de los residuos Sólidos La propuesta de política nacional de residuos indica varias medidas que se pueden tomar para mejorar el problema:
En primer lugar, un sistema de información sobre las cantidades y tipos de residuos que se generan.
En segundo término, la elaboración de planes y programas de manejo de residuos, tanto por sector -domiciliario, industrial, agrícola, etc. - como por región.
Desde 1999 la CONAMA está trabajando en la minimización de residuos domiciliarios y aquellos provenientes de envases y embalajes. Se ha dispuesto la elaboración de guías para la elaboración de planes de gestión de residuos domiciliarios, tanto para los municipios como para las regiones.

Además, existen medidas económicas para inducir a la gente y a los productores a reducir la producción de residuos. El documento menciona, por ejemplo, un sistema de depósito - reembolso para envases, pilas y neumáticos; una tarifa diferenciada para el manejo de residuos, calculándola , por ejemplo, por la cantidad de residuos domiciliarios; y el uso de sellos o etiquetas ambientales que permita al consumidor comprar los bienes que generan la menor cantidad de residuos.

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